La transformación digital de la minería lleva los Data Centers hasta las faenas

Desde Schneider Electric señalan que las grandes compañías mineras de la región ya han implementado centros modulares de 40 pies, equipados con respaldo eléctrico, sistemas de refrigeración y monitoreo remoto, para garantizar la continuidad operativa en faenas aisladas y bajo condiciones exigentes.

Desde Schneider Electric destacan que la transformación digital lleva los centros de datos hasta las faenas.
Desde Schneider Electric destacan que la transformación digital lleva los centros de datos hasta las faenas.

La digitalización de la minería está generando una transformación que va más allá de la incorporación de nuevas aplicaciones y sistemas de automatización. A medida que aumenta el uso de Inteligencia Artificial (IA), analítica avanzada, sensores, monitoreo en tiempo real y operación remota, también crece la necesidad de contar con capacidad de procesamiento de datos más cerca del lugar donde estos se generan. 

Una señal de esta evolución se observa en el Índice de Transformación Digital de Proveedores Mineros 2025, elaborado por la Corporación Alta Ley y PMG Chile. El estudio, que consideró a 334 empresas, muestra que el uso declarado de inteligencia artificial entre los proveedores de la minería pasó de 30% en 2020 a 76% en 2025. En el mismo período, el índice de adopción digital aumentó de 70 a 76 puntos. 

Este escenario abre nuevas oportunidades para fortalecer la infraestructura digital de las operaciones mineras, especialmente en faenas remotas. La creciente demanda por procesamiento de datos, disponibilidad, seguridad y eficiencia energética está impulsando soluciones capaces de operar bajo condiciones exigentes. En ese contexto, disponer de capacidad de procesamiento en terreno permite reducir la latencia, mejorar la respuesta de aplicaciones críticas y complementar la infraestructura centralizada.

La relevancia de esta capacidad aumenta en una industria donde la continuidad operacional está expuesta a múltiples variables. En julio de 2026, la actividad económica cayó 1,5% interanual, principalmente por el desempeño de la minería, afectada por menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas, según el Banco Central. Frente a escenarios como estos, contar con una infraestructura digital robusta permite sostener el monitoreo y las aplicaciones críticas, contribuyendo a una operación más resiliente.

“Los Centros Integrados de Operaciones han permitido concentrar el monitoreo y la toma de decisiones a distancia de las faenas. Este modelo puede seguir evolucionando con capacidad de procesamiento en terreno, especialmente a medida que las aplicaciones basadas en datos requieren mayor velocidad de respuesta y disponibilidad”, explica Martín Jiménez, LATAM Sales Manager Modular Datacenters de Schneider Electric.

Infraestructura que llega hasta la operación

La particular geografía de la minería latinoamericana agrega complejidad a este escenario, ya que parte de las operaciones se desarrolla a gran altura y en lugares donde las condiciones de temperatura, viento, polvo y conectividad hacen que la infraestructura tecnológica deba responder a requerimientos diferentes a los de un centro de datos convencional.

La experiencia de la industria en operaciones mineras en nuestro país evidencia la magnitud de estos desafíos. Existen proyectos que han requerido infraestructura capaz de operar a 4.800 metros sobre el nivel del mar, mientras otros han debido responder a vientos de hasta 86 km/h y temperaturas de -22 °C.

En este contexto, compañías mineras ya han incorporado Data Centers modulares de 40 pies en faenas remotas, con capacidad para crecer de acuerdo con las necesidades de la operación.

A nivel internacional, Schneider Electric también cuenta con experiencia en proyectos mineros en Perú, Argentina, México y Australia. Estos Data Centers prefabricados integran en una misma solución respaldo eléctrico, refrigeración, equipamiento TI, protección contra incendios, monitoreo ambiental y gestión remota, lo que permite reducir las intervenciones en terreno y ampliar la capacidad de manera gradual. Esta evolución también está llevando a las compañías a incorporar la infraestructura digital desde las primeras etapas de planificación de una faena.

“La infraestructura digital debe planificarse con el mismo horizonte que los demás sistemas críticos de una faena. Y, en este sentido, el diseño modular posibilita comenzar con la capacidad necesaria y ampliarla de acuerdo con la evolución de la operación”, concluye Jiménez.

Autor

banner-web