En Resumen:
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América Latina registró un crecimiento del 41,3% en la capacidad de centros de datos durante el primer trimestre de 2026.
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El procesamiento de IA eleva los requerimientos de energía hasta picos de 600 kW por rack.
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La refrigeración líquida (Liquid Cooling) deja de ser un nicho para convertirse en el estándar operativo de la próxima generación.
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Schneider Electric está capacitando a sus partners EcoXpert para diseñar y ejecutar arquitecturas térmicas de forma 100% autónoma.
La acelerada adopción de la inteligencia artificial generativa está redefiniendo los cimientos de la industria TI. Durante el primer trimestre de 2026, América Latina experimentó un crecimiento interanual del 41,3% en la capacidad instalada de centros de datos, consolidando a la región como un receptor estratégico de inversiones globales. Para analizar este panorama, Schneider Electric organizó un encuentro virtual donde sus principales referentes delinearon las macrotendencias que impactarán directamente en el negocio de los integradores y canales tecnológicos.
Luis Santamaría, CS&P Segment Leader para SAM en Schneider Electric, destacó el momento bisagra que atraviesa el mercado regional: «Lo que estamos viendo hoy en Sudamérica es realmente extraordinario. La región está viviendo una de las mayores expansiones en infraestructura digital de la historia. Ya no solamente somos consumidores de tecnología, sino que estamos empezando a convertirnos en un destino estratégico para inversiones que van a habilitar todas estas tecnologías», aseguró.
Este crecimiento está fuertemente impulsado por proyecciones que estiman que la IA generativa aportará hasta USD 15.7 billones a la economía global para 2030. Sobre el atractivo particular de la región para captar estas inversiones, Santamaría desglosó: «Cada país en Sudamérica ofrece algunos atractivos. En Chile hubo el Plan Nacional de Data Center como política de Estado; Colombia, por su posición geográfica, se posiciona también como un actor relevante; Argentina cuenta con buenas condiciones a nivel climático para grandes desarrollos, con proyectos anunciados como Stargate; y Perú tiene una expansión interesante en la parte de colocation«.
Este despliegue masivo obliga a repensar los espacios tradicionales. El procesamiento asistido por IA requiere hasta 10 veces más energía, elevando los requerimientos desde los habituales 5 kW – 15 kW por rack, a picos que van desde 100 kW hasta 600 kW. En este sentido, Santamaría explicó: «La Inteligencia Artificial no solo está generando más demanda, está cambiando completamente la forma en cómo se construyen los centros de datos. Por eso escuchamos cada vez más el concepto de fábricas de inteligencia artificial; son instalaciones diseñadas específicamente para cómputo muy avanzado», explicó.

«La única forma de que la inteligencia artificial escale de manera sostenible es construyendo una infraestructura cada vez más eficiente; la sostenibilidad ya dejó de ser un complemento y hoy es un requisito de diseño.»
Luis Santamaría, CS&P Segment Leader para SAM en Schneider Electric.
Un factor crítico en este rediseño es la imprevisibilidad de las cargas de trabajo modernas. Paula Pinto, Business Development Manager Cooling SAM en Schneider Electric, graficó este cambio de paradigma en el consumo: «En el pasado, usábamos la tecnología con picos muy ciertos a lo largo del año, como el Black Friday. Hoy, la tendencia de consumo de inteligencia artificial depende mucho de cómo nos comportamos como población; va a depender de una nueva trend en Instagram o TikTok. El consumo ya no es previsible y precisamos adaptar nuestra operación».
En este contexto de hiper-expansión digital, Schneider Electric identifica cinco tendencias tecnológicas fundamentales que marcarán la evolución del sector en la región:
- Refrigeración Líquida (Liquid Cooling): adopción acelerada de sistemas Direct-to-Chip o por inmersión para remover el calor directamente de los componentes de mayor procesamiento sin saturar las instalaciones.
- Despliegue de Edge Computing: microdata centers más cercanos al usuario final para reducir la latencia en aplicaciones críticas de tiempo real.
- Nuevas arquitecturas eléctricas modulares: soluciones de protección energética compactas con eficiencias operativas de hasta el 99% en modo eConversion (como la serie Galaxy VXL), que reducen la huella de carbono y de espacio en las salas.
- Gemelos Digitales (Digital Twins): plataformas avanzadas de simulación previa (como ETAP) para modelar virtualmente el comportamiento térmico y eléctrico antes de ejecutar cambios físicos, disminuyendo costos y riesgos.
- Software inteligente e IA Operativa: uso de plataformas IoT y DCIM (EcoStruxure) para monitoreo dinámico y analítica predictiva del consumo energético en tiempo real.
El salto ineludible hacia el Liquid Cooling
El aumento radical de las densidades por rack sobrepasa los límites físicos del enfriamiento tradicional por aire. Aquí es donde la refrigeración líquida deja de ser un nicho para convertirse en el estándar de la próxima generación.
«Hoy la refrigeración líquida llega a nosotros de una forma disruptiva, indicando una disrupción en nuestra operación en términos de eficiencia. Estamos pasando por una fase de transición porque los centros de datos que ya tenemos hoy van a implementar la tecnología en las operaciones que ya están listas», detalló Pinto. Además, la vocera aclaró que esta transición no elimina las tecnologías anteriores, sino que da paso a modelos híbridos: «El liquid cooling va a ser responsable por sacar el calor directo de los chips, mientras los equipos de cooling tradicionales de aire se mantienen para sacar el calor remanente del ambiente», sostuvo.
Paula Pinto, Business Development Manager Cooling SAM en Schneider Electric.
«Las tendencias del liquid cooling para los próximos años están muy enfocadas en tres puntos: adaptación, modularidad y diseños de referencia integrados. Esto nos permite tomar un centro de datos y escalar su operación al doble de su capacidad en tiempo récord y con reducción de consumo de energía.»
Paula Pinto, Business Development Manager Cooling SAM en Schneider Electric.
Entrenamiento y autonomía para el canal TI
Adoptar estas nuevas arquitecturas eléctricas y térmicas requiere un nivel de especialización técnico muy superior. «Otro de los retos importantes es la brecha de capital humano. La industria evoluciona rápidamente. Necesitamos formar más especialistas, más ingenieros, más profesiones capaces de diseñar y capturar esas nuevas arquitecturas», advirtió Santamaría.
Consultada por este medio específicamente sobre cómo la marca está preparando a su ecosistema de canales e integradores ante esta abrupta evolución, Pinto fue categórica sobre la estrategia de habilitación: «Vamos a darle autonomía a nuestros partners EcoXpert. Esta autonomía significa que serán expertos no solo para realizar la prescripción, sino también para ejecutar los proyectos de forma independiente; nosotros trabajaremos en conjunto para despejar cualquier duda, pero estamos abordando todos los frentes para entrenar de manera consultiva a nuestros partners, a nuestros clientes y a todo el ecosistema. El objetivo es que estén capacitados no solamente para hablar de la tecnología de Schneider, sino para entender el ecosistema y lo que se necesita para implementar una tecnología de liquid cooling. Sabemos que el mayor desafío no radica únicamente en especificar un equipo, sino en comprender cómo va a funcionar el ecosistema que llamamos TCS (Technology Cooling System) —el circuito de refrigeración que está conectado a las CDUs (Cooling Distribution Units), por ejemplo— y cómo será su mantenimiento; todo esto es fundamental», señaló.
Una industria comprometida con el futuro
El salto hacia infraestructuras de altísimo rendimiento representa, sin dudas, el mayor desafío de la década para el canal de distribución e integración tecnológica en América Latina. Lejos de ver un freno en la sostenibilidad, la industria está encontrando en el liquid cooling y en la monitorización de indicadores como el PUE (Power Usage Effectiveness) y el WUE (Water Usage Effectiveness) los aliados necesarios para descarbonizar la digitalización y asegurar operaciones eficientes y resilientes. Schneider Electric se posiciona así no solo como un proveedor de infraestructura, sino como el habilitador de conocimiento para que sus socios de negocios capitalicen esta histórica expansión.








