El mapa digital de Colombia comienza a dibujar nuevas rutas a medida que el mercado de centros de datos proyecta alcanzar cerca de 1.160 millones de dólares hacia 2030. Este crecimiento abre un campo de acción para proveedores tecnológicos, operadores de infraestructura, integradores y empresas que buscan alojar operaciones en entornos diseñados para soportar servicios digitales permanentes. En ese escenario, el país se convierte en punto de encuentro entre inversión, datos y desarrollo tecnológico.
La expansión del sector no solo representa más edificios llenos de servidores. Representa velocidad en los servicios digitales, protección de información y continuidad para sectores que dependen de operaciones ininterrumpidas. Cada rack instalado es una pieza dentro de un engranaje mayor donde convergen banca, telecomunicaciones, salud, educación y gobierno, sectores que requieren plataformas capaces de sostener el flujo constante de información.
En este contexto surge la apuesta de Ilkari, multinacional irlandesa que eligió a Colombia como sede de su primer hub de infraestructura digital soberana en América Latina. La decisión coloca al país dentro de una red de operaciones diseñadas para industrias reguladas y entornos de misión continua, al tiempo que abre espacio para nuevas alianzas tecnológicas, servicios administrados y proyectos de infraestructura orientados al procesamiento de datos a gran escala.

“La competitividad digital hoy se mide en resiliencia, soberanía y desempeño. Contar coninfraestructura certificada y preparada para cargas críticas atrae inversión tecnológica yfortalece sectores estratégicos como banca, telecomunicaciones, educación, salud ygobierno. Colombia está pasando de ser un mercado emergente a un entorno preparado para operaciones de misión crítica”, sostuvo el Director Comercial de Ilkari.
Las arquitecturas tradicionales comienzan a mostrar sus límites frente al avance de la Inteligencia Artificial, la analítica avanzada y los modelos de operación digital permanente. El mercado se desplaza hacia centros de datos capaces de soportar densidades mayores de procesamiento, sistemas de refrigeración adaptados a cargas intensivas y esquemas eléctricos con redundancia. En este terreno, migrar a infraestructuras de alta disponibilidad se convierte en una estrategia para sostener competitividad y continuidad operativa.
Infraestructura digital para cargas de nueva generación
La adopción de IA no solo incrementa la necesidad de cómputo. También obliga a repensar el equilibrio entre consumo energético, diseño tecnológico y eficiencia operativa. El desarrollo de centros de datos avanza entonces hacia configuraciones donde convergen gestión térmica, densidad de procesamiento y esquemas híbridos que combinan infraestructura central con capacidades de edge computing.
El funcionamiento de sistemas basados en IA depende de un entorno que resista cargas permanentes. Electricidad estable, racks de alta densidad y operaciones certificadas forman la base sobre la que se levantan algoritmos, plataformas y servicios digitales. Sin esta estructura, la innovación avanza con dificultad. Con ella, el terreno se amplía para empresas que buscan desplegar soluciones tecnológicas a escala regional.

“Competir en IA a gran escala requiere resiliencia eléctrica, configuraciones de racks de alta densidad y una madurez operativa certificada capaz de soportar entornos de alta carga continua. El diseño de la infraestructura se vuelve tan crítico como los propios algoritmos. Sin estas condiciones técnicas, resulta difícil competir en IA a escala. Colombia está construyendo esa base técnica para consolidarse como un actor regional relevante”, dijo el Gerente del Data Center de Ilkari Colombia.
Dentro de esta transformación, Ilkari ha modificado la arquitectura de su centro de datos ubicado en la Zona Franca de Tocancipá. Mientras años atrás el estándar del mercado rondaba los cinco kilovatios por rack, las nuevas fases de inversión contemplan configuraciones desde diez kilovatios, con posibilidades de alcanzar entre veinte y treinta kilovatios por rack. La infraestructura se prepara así para una generación de servicios donde la demanda de cómputo crece de forma constante.
El proyecto también refleja una apuesta económica de largo alcance. La compañía ha destinado hasta ahora 25 millones de dólares y mantiene en marcha una inversión adicional de 20 millones para ampliar su hub digital. Con ello se proyecta el desarrollo de un campus de infraestructura soberana escalable que acompañe el crecimiento del ecosistema tecnológico colombiano y abra nuevas oportunidades para operadores, integradores y empresas que buscan alojar operaciones dentro de entornos diseñados para el flujo continuo de datos.





