No sólo se trata de garantizar la copia de respaldo de los datos, sino la recuperación real de esa información, de modo de garantizar en tiempo y forma la continuidad del negocio. Para Veeam, ese reto es cada vez más evidente: hay que garantizar no solo la protección de los datos, sino su recuperación real ante eventos como ransomware, fallas operativas o interrupciones tecnológicas.

De acuerdo con el “Ransomware Trends Report 2025 de Veeam”, el 89% de las organizaciones tuvo los repositorios de respaldo como objetivo directo de los atacantes, lo que demuestra que estos sistemas se han convertido en un foco crítico dentro de los incidentes de ciberseguridad. Además, solo el 51 % logró recuperar la mayoría de sus servidores, lo que deja en evidencia la brecha entre protección y restauración efectiva.

“La verdadera resiliencia de datos no se mide por la cantidad de respaldos, sino por la capacidad de restaurar operaciones dentro de los tiempos que exige el negocio”.

Javier Castrillón, Gerente Regional de Ventas en Veeam para América Latina.

“A las organizaciones les pedimos que tengan confianza en que podrán avanzar en sus procesos de innovación. Podemos tener diferentes puntos de vista desde el lado de las entidades públicas o las empresas privadas, pero lo que queremos desde el lado de Veeam es entregarles confianza y tranquilidad para con sus datos, de modo que puedan empezar a hacer todo lo que quieran: accesos, analíticas, temas de Inteligencia Artificial, protección ante ciber extorsiones… pero que tengan la confianza y la tranquilidad que sus datos están seguros y puedan avanzar sin miedo. La idea es ayudarles a que crezcan en su nueva normalidad”, añadió Castrillón. 

Consultado sobre la forma en que esto llegaba a las organizaciones, el ejecutivo afirmó: “Siempre es a través de los partners. Nos apoyamos en el canal. No tenemos brazos para estar en el día a día de los clientes, nosotros brindamos apoyo, estrategia y tecnología. Pero además también brindamos personas y procesos. Cuando se logra integrar tecnología, personas y procesos, las cosas funcionan. Y ahí es donde nuestros partners, que sí están en el día a día apoyando a las personas con sus roles, hacen que las cosas avancen”.

Cuando la recuperación define la continuidad operativa

A medida que las organizaciones operan en entornos híbridos y altamente digitalizados, los incidentes tecnológicos pueden impactar directamente procesos críticos. En este escenario, la capacidad de recuperación deja de ser un componente exclusivamente técnico para convertirse en un elemento clave de la gestión del riesgo empresarial.

El reporte revela que menos del 10% de las organizaciones logró recuperar más del 90% de sus servidores dentro de los tiempos esperados, lo que confirma que muchas empresas solo identifican fallas en sus estrategias cuando enfrentan una crisis real. Esto evidencia que, pese al crecimiento en inversión y herramientas de protección, la ejecución efectiva de la recuperación continúa siendo uno de los principales desafíos para las organizaciones.

Evaluar la preparación real frente a incidentes

En este contexto, el Día del Backup se convierte en una oportunidad para que las organizaciones revisen su nivel real de preparación frente a interrupciones operativas. Según el estudio, aunque el 94% de las organizaciones incrementó su presupuesto en resiliencia y recuperación, persisten brechas importantes en la capacidad de restaurar operaciones tras un ataque.

Las cifras reflejan que el desafío ya no radica únicamente en proteger datos, sino en garantizar que puedan recuperarse de forma íntegra y dentro de los tiempos que exige el negocio. “Muchas organizaciones creen estar preparadas porque cuentan con copias de seguridad, pero solo al momento de un incidente descubren limitaciones en tiempos de recuperación o en la integridad de los datos”, añadió Castrillón.

Ante este panorama, se vuelve clave revisar acciones como:

  1. Validar periódicamente sus tiempos reales de recuperación.
  2. Asegurar la protección de los repositorios de respaldo frente a ataques dirigidos.
  3. Garantizar que los sistemas críticos puedan restaurarse dentro de los objetivos de continuidad del negocio.
  4. Evaluar la capacidad de recuperación integral, no solo la existencia de copias.

Objetivo: la resiliencia empresarial

El crecimiento de amenazas como el ransomware está redefiniendo la conversación sobre protección de la información. La resiliencia de datos ya no es una iniciativa tecnológica aislada, sino un componente central de la estrategia de continuidad y gestión del riesgo empresarial.

Las cifras del estudio evidencian que la brecha no está en la inversión, sino en la capacidad de recuperación efectiva cuando ocurre un incidente. En un entorno donde los ataques impactan directamente los sistemas de respaldo y los tiempos de restauración determinan el impacto operativo, la preparación real se convierte en un factor decisivo para la estabilidad del negocio.

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