Centros de datos más inteligentes y autónomos: el desafío energético que trae la IA

La expansión de servicios digitales y computación avanzada está impulsando una nueva generación de data centers en Latinoamérica, donde la Inteligencia Artificial y la gestión energética automatizada serán claves para mejorar la eficiencia y resiliencia. “La clave para sostener la expansión de los centros de datos en Latinoamérica es la integración de sistemas inteligentes de gestión energética que permitan no sólo eficiencia, sino también autonomía operativa frente a las variaciones de la red eléctrica", explica Luis Santamaría, Líder del área Cloud & Service Provider de Schneider Electric.

Schneider Electric - El desafío energético que trae la IA.
Schneider Electric - El desafío energético que trae la IA.

En el marco del acelerado despliegue de infraestructura digital en Latinoamérica, la convergencia entre Inteligencia Artificial autónoma (IA) y soberanía energética se proyecta como el eje central para la competitividad y sostenibilidad de los centros de datos hacia 2026. El rol estratégico de estos centros, pilares de los servicios cloud, computación avanzada y economía digital, exige un replanteamiento de sus estándares operativos y energéticos, con impactos que van desde la eficiencia tecnológica hasta la estabilidad de los sistemas eléctricos en países como Colombia.

Latinoamérica se está consolidando como una región clave para el desarrollo de infraestructura digital. De acuerdo con reportes del sector y firmas de análisis como CBRE y JLL, la capacidad instalada de data centers en la región continúa creciendo a doble dígito, impulsada por la demanda de servicios cloud, Inteligencia Artificial y digitalización empresarial, con mercados como Brasil, México, Chile y Colombia liderando la expansión.

A nivel energético, el impacto es cada vez más relevante. Según estimaciones de la International Energy Agency, los centros de datos representan alrededor del 1 % al 1,5 % del consumo eléctrico global, con una tendencia al alza a medida que crece la demanda de procesamiento intensivo, especialmente por cargas de Inteligencia Artificial. En Latinoamérica, este crecimiento plantea desafíos estructurales en términos de planificación energética, capacidad de transmisión y resiliencia de las redes eléctricas.

Tradicionalmente, los data centers han dependido casi exclusivamente del suministro eléctrico externo. Sin embargo, el crecimiento de cargas asociadas a inteligencia artificial está impulsando un nuevo enfoque, que consiste en infraestructuras energéticas capaces de optimizar, gestionar y equilibrar su consumo de forma autónoma. “La clave para sostener la expansión de los centros de datos en Latinoamérica es la integración de sistemas inteligentes de gestión energética que permitan no sólo eficiencia, sino también autonomía operativa frente a las variaciones de la red eléctrica. Esto será fundamental para sostener servicios críticos de IA y nube”, explica Luis Santamaría, Líder del área Cloud & Service Provider de Schneider Electric.

Frente al crecimiento proyectado de la infraestructura digital en la región, distintos proveedores tecnológicos están impulsando soluciones que permitan mejorar la eficiencia energética y la resiliencia de los centros de datos. Entre ellas destacan plataformas de gestión digital capaces de monitorear en tiempo real el consumo energético, incorporar energías renovables y anticipar fallas operativas mediante analítica avanzada.

Soluciones basadas en arquitectura digital abierta como EcoStruxure, desarrollado por Schneider Electric, permiten integrar la gestión energética, la infraestructura eléctrica crítica y los sistemas de enfriamiento dentro de un mismo entorno digital.

Estas plataformas utilizan analítica de datos e inteligencia artificial para optimizar el uso de energía, mejorar la disponibilidad de los sistemas y facilitar la operación remota de los centros de datos.

En esta línea, el experto precisa que Latinoamérica cuenta con condiciones favorables para esta transición. “La región avanza en la incorporación de energías renovables como solar y eólica, lo que abre oportunidades para desarrollar centros de datos con menor huella de carbono y mayor eficiencia energética. Países como Colombia, por ejemplo, están fortaleciendo su matriz energética y su infraestructura digital, lo que los posiciona como mercados clave para este tipo de desarrollos”, concluye Santamaría.

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