En resumen:
Inversión estatal histórica: El gobierno colombiano impulsa la política estatal CONPES 4144 de 2025 que destinará un presupuesto de $479.273 millones de pesos hasta el año 2030 para desarrollar capacidades nacionales en IA.
Presupuestos al alza: El informe global Lenovo CIO Playbook 2025 revela que el 96% de las organizaciones tiene previsto incrementar sus presupuestos en tecnologías de IA.
Riesgo en la ejecución: La adquisición apresurada de herramientas sin una estrategia definida para cada sector productivo está nublando el propósito de la transformación digital empresarial.
Especialización vertical: Desde 2018, Sonda madura un esquema organizativo enfocado en sectores específicos (banca, salud, retail, smart cities, gobierno y educación) para asegurar soluciones alineadas al negocio.
En Colombia, el furor por la Inteligencia Artificial ha entrado en una fase crítica: la de demostrar resultados tangibles. Tras el despliegue de asistentes y automatizaciones, el ecosistema corporativo enfrenta la presión de justificar el retorno de inversión (ROI). Este reto cobra una relevancia sin precedentes ante el CONPES 4144 de 2025, que destina una inversión estatal de $479.273 millones de pesos para desarrollar capacidades nacionales en IA hasta el 2030, y las proyecciones globales del Lenovo CIO Playbook 2025, donde el 96% de las organizaciones prevé aumentar sus presupuestos en IA.
Razones por las que adquirir herramientas de IA no asegura el éxito comercial
Sin embargo, la velocidad de adquisición de herramientas ha superado con creces la capacidad de absorción operativa. Patricio Fuentes, Gerente General de SONDA Colombia, advierte que la urgencia por «subirse al barco» de la modernidad para no quedar rezagados nubla con frecuencia el sentido estratégico. Al respecto, el directivo señala: «Muchas compañías están hablando de Inteligencia Artificial y contando lo que hacen con ella. Sin embargo, son pocas las que realmente están logrando sacarle su máximo potencial». El peligro latente radica en abordar la tecnología como un fin estético y no como un medio productivo. Fuentes añade: «He sabido de compañías que están desesperadas por aprovechar la IA y comienzan a comprar herramientas o contratar consultorías sin encontrar todavía una estrategia propia para su negocio y su sector. Por eso, el riesgo no está necesariamente en la tecnología, sino en los resultados que puede generar una implementación mal ejecutada dentro de la operación».
«La Inteligencia Artificial no es un producto genérico que se compra e instala; es una capacidad estratégica que debe co-crearse y madurar según la realidad operativa de cada industria».
Patricio Fuentes, Gerente General de SONDA Colombia.
Para mitigar este vacío estratégico y desarrollar negocios reales en lugar de meros proyectos de experimentación, SONDA se apoya en un pilar clave: su ecosistema colaborativo. «Nosotros tenemos un ecosistema desde hace mucho tiempo, desde antes de la IA, un ecosistema tanto de startups como de compañías que si bien no son startups, nos aportan soluciones. Esta red permite filtrar las innovaciones de valor real de aquellas que son puro entusiasmo pasajero. «Nosotros escuchamos a todos de esas conversaciones y tenemos eso como una base, como nuestro propio ecosistema de apoyo», explica Fuentes..
Este enfoque consultivo y de co-creación evita la venta genérica de productos cerrados. Para el gerente de la compañía, «la mayoría entiende que esto no es solo ir a comprar un clavo y un martillo, sino que esto es primero ver qué tengo en función». En esa misma línea, Jorge Quintero, Director de Digital Factory de SONDA, recalca que la adopción de herramientas avanzadas —como las basadas en tecnologías como Claude y Microsoft Azure— requiere una visión integral: «La Inteligencia Artificial no debe implementarse simplemente por tendencia o presión competitiva. El verdadero desafío está en identificar dónde puede generar impacto real para el negocio».
«Muchas implementaciones fallan porque la IA termina siendo tratada únicamente como un proyecto tecnológico y no como una iniciativa estratégica del negocio».
Jorge Quintero, Director de Digital Factory de SONDA.
¿Cómo ayuda el modelo de especialización vertical de Sonda a las empresas colombianas?
La gran diferenciación de la compañía para asegurar este alineamiento radica en su reestructuración organizativa. Desde 2018, la firma inició un plan trigonal para especializarse sectorialmente en lugar de vender tecnología de forma horizontal. Patricio Fuentes detalla que «Sonda decidió verticalizarse fundamentalmente porque quería estar más cercano al negocio del cliente». Tras siete u ocho años madurando este modelo, hoy cuentan con equipos especializados en verticales clave como banca, salud, retail, smart cities, gobierno y educación, permitiendo que sus consultores hablen el mismo idioma del cliente. «Tenemos que ser súper especialistas en la tecnología, pero además somos súper especialistas en el negocio de los clientes», sentencia Fuentes.
En Colombia, esta especialización responde a demandas muy precisas. El sector salud y la banca lideran la adopción de tecnologías de vanguardia debido a su constante evolución y la relevancia de la gestión de riesgos en sus operaciones, mientras que otros rubros como los grandes retails miran la evolución todavía «un poco más de lejos». La meta final para el sector corporativo ya no es adquirir asistentes básicos, sino implementar agentes inteligentes capaces de transformar integralmente las operaciones y asegurar que cada peso invertido en IA retorne con valor real al negocio.








